Cerrando Circulos -
Este articulo ha sido públicado en diferentes oportunidades como un artículo de Paulo Coelho, hace un par de meses el mismo Coelho explico que no era de su autoria, lamentablemente no tengo el nombre del autor pero realmente lo que me atrajo al escrito fue su contenido, no la autoria....disfrutenlo
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida.
Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes
la Alegría, el sentido del resto.
Cerrando círculos, O cerrando puertas, O cerrando capítulos.
Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos
de la vida que se van clausurando. ¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la
relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad
se acabó? Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los
porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o
cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus
hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando
capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la
vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado.
Ni siquiera preguntándonos por qué.
Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de
empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar
vinculado a nosotros. No. ¡Los hechos pasan y hay que
dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar
presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar,
libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse.
En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a
perder y a ganar.
Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos
en el presente.
El pasado ya pasó.
No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que
alguna vez se den cuenta de quién es usted.
Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y
darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente,
envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la
vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni
vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a
qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios
que lo invadieron ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no,
déjelo ir, cierre capítulos.
Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni
soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese
corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio.
Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace
un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.
Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo,
ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda
quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su
vida.
Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar,
ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este
mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a
él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo
humano o físico que hoy le duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr
porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre,
apego, necesidad.
Pero .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda,
suelte.
Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la
que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con
tranquilidad.
¡Esa es la vida!

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